miércoles, 25 de agosto de 2010

He aquí nuevamente.

No puedo creer lo que paso, Lo ultimo que recuerdo era que estaba con la silla de ruedas en el baño, dispuesto a ingerir todo tipo de pastillas que pude encontrar en la casa.
No puedo mentir, mis manos sudorosas no paraban de tiritar cuando tenia una pastilla en mi mano, el único consuelo era que ya no sería esclavo de esta maldita maquina, así que tratando de bloquear mi mente, cerré mis ojos y solo me dispuse a tragar todas la pastillas que pudiese, o por lo menos hasta que mi cuerpo no aguantara más.

Cuando desperté, vi a mi madre llorando a través del vidrio, abrazando a mi padre, mientras que sus ojos me gritaban decepción. Mi hermano había llegado justo a tiempo como para agarrar el auto y llevarme de urgencia al hospital y que me hicieran un lavado de estomago.

No podía creer que seguía con vida, más aun sabiendo que ahora la tarea sería más difícil con mis padres teniendo conocimiento de mi situación.
tendré que ser mucho más cuidadoso para el próximo intento.

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